El Poder del perdón, Cómo pedirlo y aceptarlo

El Poder del perdón, Cómo pedirlo y aceptarlo

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El perdón es probablemente un tema muy controvertido, de igual manera de que es un concepto muy potente en el área del desarrollo personal. El poder del perdón tiene una carga espiritual y social sin iguales.

La persona que maneja las habilidades de decir lo siento, que sabe cómo pedir perdón y, de saber perdonar, en mi opinión es un gran ejemplo de la maestría que hace falta para controlar sus emociones y de transmutar situaciones “negativas” en hechos constructivos y edificantes.

Esto lo digo desde una prospectiva de humildad y aprendizaje, porque mi propio camino hacia la mejora de mi mismo me ha traído en el observar y absorber lo que sé que necesito para crecer como persona, y para subir mis vibraciones como ser cuántico en un universo en continua expansión.

¿DEBILIDAD O FORTALEZA?

Vamos a ver, el concepto de pedir disculpa, muy a menudo está visto como una demostración de debilidad, de falta de algo en la personalidad. Algo pasa adentro la cabeza soltando frases del tipo:

“Pues, porque tengo que pedir disculpa y pasar por un pringado?” o algo más sofisticado como;

“Si pido disculpa seguirán viéndome como alguien sensible y frágil”

Estos concepto están claramente enraizados en la visión de un mundo hecho de personas con personalidades intocables, frías y sin ninguna gana de crecer como individuos libres de los pensamientos de los demás.

O, simplemente acostumbrado a reflejar unos patrones culturales, familiares y sociales.

¿Es correcto pedir disculpas a la gente? Absolutamente. Si hacemos algo que causa daño o hiere los sentimientos de alguien, aunque no era nuestra intención, pedir disculpas sería un acto de conexión y empatía hacia la otra persona, incluso si pensamos que no fuera necesario.

Al final la manera en que uno ve las cosas es totalmente distinta de cómo la ve el resto del mundo.

Puede que esto resulta raro para algunas personas, pero es fundamental bucear en estos conceptos para luego gozar de los beneficios.

Cualquier acción que hacemos, puede que cause o no una reacción negativa en otra persona, y si esto pasa, tal vez, lo más correcto es decir, “Siento mucho que estás teniendo esa experiencia, no era mi intención de crear eso, te pido perdón. Quiero que sepas que para mi es importante que tu encuentres bien. Quiero que tengamos una buena relación”

¿Esto te suena débil o sumiso? En este caso algo no está equilibrado, algo crea una necesidad de estar encima de otros y esto puede llevar a crear desajustes en la vida.

Al fin y al cabo uno no se equivoca en el momento en el que se equivoca, se equivoca después. Y por esta razón el perdón es perfecto y complementario después de haber hecho algo que por cualquier razón molesta a otros, siempre que esto no sea voluntario y con mala leche.

Y que pasarías al transformar la disculpa en algo constructivo? Y si se tomara esto como una vuelta hacia una intención directa, un propósito hacia la idea de querer que las cosas fueran mejores, de saber gestionar relaciones como adultos maduros y de, al final, ser un ejemplo?

En mi caso, como estudiante de la vida, cuando pido perdón desde el corazón me siento mas lleno, y al mismo tiempo más ligero, porque estoy hablando desde un sitio donde el ego se convierte en una mancha microscópica en mi consciencia.

Aquí yo tengo el control, soy el amo de mi vida.

LA HONESTIDAD DE LA EXPERIENCIA

Uno vive la experiencia que vive como válida en el momento de vivirla, y es solamente después, en relación con otra experiencia que puede descalificarse como un error. Esto es potente, ¿no?.

Cuando uno se disculpa por un error, lo que pide es un reconocimiento de honestidad. Uno no puede deshacer lo que ya ha hecho.

“Lo siento, ayer cometí un error.”

“Si, pero haber aterrizado la plancha en mi dedo gordo aun duele.”

“-Lo siento, fue un accidente.”

La disculpa no deshace lo hecho, pero sí que pide reconocimiento de honestidad, pura y dura.

.MANTENER TU PODER DE TODAS FORMAS

Aquí es un concepto clave. Estoy seguro que muchas personas pasan por esto.

Alguna vez has pedido disculpas a alguien que simplemente no las acepta? No importa lo profunda y sincera que sean las palabras, lo que quieren es chupar más y más, darle al clavo y reivindicar el hecho de haber sido una víctima y nunca estar satisfechos.

Pues….

Nunca dejarse llevar en ningún sitio por esta gente! Simplemente reafirma tu posición e intención con algo parecido, “ Sabes que, no se que mas decirte. Te pedí disculpa y no tengo mucho mas que decir sobre este tema, a parte que me sabe mal. Siento que te sientas mal, y de hecho ninguno de los dos quiere sentirse así.”

Y ya está, no hace falta crear un bucle en el vacío, caer en una espiral hacia el nada, no hace falta echar a perder nuestro poder cuando pedimos disculpas, o en ninguna otra ocasión.

Y aquí nos encontramos  frente a una oportunidad de demostrar nuestra integridad hacia nuestros principios de no dejar nadie, y repito nadie, a someternos a través de chantajes emocionales, para mantenernos en un sitio de culpa o peor, arrastrarnos en su agujeros negros hechos de frustración y amargura.

Nos hemos disculpado, de corazón, ya está. Todo lo que venga después va a ser un drama al cual no vamos a tomar parte.

A veces estos tipos de reacciones que desbordan insatisfacción por todos lados pueden crear problemas a la hora de pedir perdón, porque podría parecer que todo esto nos hacen pasar por los malos, y aun si no lo queremos ver conscientemente, puede que en alguna parte del subconsciente no nos gusta percibir la posibilidad de que si nos disculpamos quiere decir que hicimos algo mal.

Lo que vamos ganando tiene un valor inconmensurable.

Al ego no le mola nada pedir perdón, no le gusta reconocer errores y fallos, ni encontrarse en la posición de posibles demostraciones de humildad.

Disculparse no tiene nada que ver con el ego, es una práctica con un inmenso valor espiritual, y permite que calor y amor penetren en nosotras y en las personas que eventualmente hemos herido, es una toma de consciencia poderosa que nos elevamos como seres capaces de conectar más con los demás y consecuentemente con nosotros mismo.

Mientras trabajaba en este artículo tuve un momento en el cual sentí la necesidad de conectar con mi pareja, de hecho, lo maravilloso de tener un blog de autoayuda es, que el primero al que enseñó algo es a mi mismo. Si no vivo 100% lo que predico no tendría ningún sentido y me sentiría falso y manipulador. Es un regalo.

Le dije que por favor me pidiera que me disculpara cada vez que dijera algo que la hiriera o hiciera algo sin tener en cuenta sus emociones o necesidades. Mi ego gritaba, “no lo hagas, la estás dando el poder”.

El poder lo tengo yo, por eso me comprometo con las personas que quiero a ser más respetuoso y humilde, y al reconocer mis fallos solo voy a aprender e implementar mejorías en mi vida.

Dejarlo ir, soltamos esta necesidad de estar en lo justo. Queremos tener razón o queremos ser felices? A soltar la tensión que se genera al reconocer nuestros errores y a sacudirnos de los hombros el equipaje emocional, evitaremos no sólo enfermedades derivadas del estrés y mala leche, sino que nos transformamos en seres más ligeros y espiritualmente libres como para disculparnos de manera natural cuando alguien a tu alrededor se ha visto impactada negativamente.

Estás haciendo bien las cosas para ti mismo, primero y ante todo estás manteniendo tu integridad, y luego para los demás, y por el hecho que lo estás haciendo, de repente no cometerás tantos errores, sólo serán aprendizajes.

Serás mucho más consciente de lo que dices y cómo actúas, y no perjudicarán a la gente tan a menudo. Te verás actuando de una manera fiel a tu verdadero espíritu, que viene de un lugar de amor y compasión.

Cada vez más se creará más armonía en tu vibración y atraerás muchos más eventos en total resonancia con estas maravillosas emociones.

Un verdadero Éxito interior.

SABER PERDONAR, LA OTRA CARA DEL CRECIMIENTO

Muy bien, y aquí ya vamos con las segunda parte, la que incluye el saber perdonar. Esta es una clase de virtud que explica mucho de una persona, es una demostración de verdadera fuerza, una maravillosa habilidad.

Vamos a ver, alguien se portó de manera no tan amable contigo….alguna vez os ha pasado esto?

Bien….esta persona dice, “ Lo siento”, y tu simplemente contestas, ”Vale, acepto tus disculpas”

Nada de, “no, tu no lo sientes de verdad”, y darle al clavo y hasta que no se rompa la tabla no se merecen tu perdón.

¿Conoces a alguien así?

Saber Perdonar debería ser tan simple como disculparse. Así de Simple.

¿Donde está escrito que perdonar, así como disculparse es algo que debería involucrar el ego? No tiene nada a que ver contigo, son simples decisiones. Se toman y se mantienen. Más se practica más se domina el sistema.

También se puede ver de otra manera; perdonar es elegir de quitarse un peso de encima acerca de algo que alguien dijo o hizo y, que de otra forma nos llevaremos a todos sitios, con sus consecuencias físicas, mentales y emocionales.

Este peso, es nada más que una colección de emociones negativas, vibrando de una tal manera que tarde o temprano causará un impacto en nuestra salud, porque es cierto y exhaustivamente comprobado que el estrés afecta nuestro sistema nervioso autónomo y el sistema inmunitario.

Personalmente a mi me encanta perdonar, por dos razones:

1- Cuando alguien te pide perdón, lleva una carga emocional, y esta carga al escuchar, “acepto tus disculpas” se disuelve, se puede literalmente ver el cuerpo soltar tensión y notar en los ojos de la otra persona un brillo nuevo, además en este momento es la oportunidad mejor para empezar una conversación constructiva, por el grado de receptividad de las dos partes.

2-Me permite de localizar conscientemente esta parte más humana de mi ser. Cada vez que me encuentro en la posición de perdonar, es un regalo que me hago a mi mismo.

Pienso,” jolin, si que el asunto me jodió’, pero sabes que? Yo decido que lo voy a soltar porque no me va a servir de nada en mi vida. Si no lo hago me arruinaré el sueño, me estresaré y puede que al mantener esta vibración negativa mi vibración atraerá más situaciones parecidas a esta. Voy a soltar el mal rollo, porque si no lo hago me lo llevaré conmigo y estaré siempre desconfiado con la gente, y con las personas que quiero. Quiero ser libre.”

Siempre recuerda que lo que se pide se recibe….

PERDONAR ES REIVINDICAR TU PODER PERSONAL

Que maravilla es saber perdonar para el mero hecho de hacerlo, no para buscar aprobación, no para justificar, no para quedar bien, no para evitar marrones, porque sí, porque sale natural.

Para nuestra propia saluda mental e integridad espiritual, nuestra salud y vibraciones, nada más.

Te perdono a ti, a la situación, a mi mismo por haber atraído este asunto, perdono y mantengo fuerte mi energía y mi mente. Yo estoy en pleno control de mi vida.

Nada está diciendo que es algo fácil, lo que sí que es, algo posible, por lo cual totalmente factible.

Así es cómo podemos sentirnos libres, gozar de una vida sin tensiones debidas al saber pedir perdón y saber perdonar viviendo una existencia que fluye hacia el éxito interior.

Buda dijo;

“comprender todo es perdonar todo”

Y sobretodo, saber perdonar de manera natural a otros seres humanos nos proporcionará la clave para dirigir el mismo trato hacia nosotros mismos. Un peldaño más en nuestra escalera de valores internos.

Haga a lo demás lo que te gustaría que te hicieran a ti…una regla de oro.

Y tu, te siente mejor cuando te perdonan o cuando perdonas?

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